Varios medios de comunicación publicaron el pasado 19 de abril una noticia que afecta a las mujeres embarazadas de Galicia.
La secretaría General de Igualdad, Susana López Abella ha informado que las mujeres embarazadas podrán contar a sus hijos concebidos pero aún no nacidos como miembros de la unidad familiar a la hora de acceder a las ayudas de la Xunta para el acceso a vivienda.
Como decía la propia Secretaría General de Igualdad, esto supone “la valoración de la vida en formación” como un miembro más de la familia. Lo que resulta bastante polémico ya que parte del reconocimiento de que existe vida humana y nacen derechos como persona desde la gestación.
La diputada del PP de Galicia Rosa Oubiña afirmó que, gracias a la Xunta, ser madre “dejará de ser un lastre para convertirse en un valor”. “Permitirá mantener la independencia de las mujeres que quieren ser madres”.
Esta medida se inscribe en el plan integral de apoyo a la mujer embarazada 2012-2014, aprobado por la Xunta el pasado mes de enero. El plan se caracteriza por “dar prioridad a las gestantes en las ayudas de carácter social, prestar atención específica a los colectivos más desfavorecidos o con mayores dificultades para llevar el embarazo a buen término e intensificar la información sobre los recursos existentes”, agregó López Abellá.










